La teoría celular e historia de la célula
Teoría celular
- Preparación para el debate acerca de Historia de la célula y teoría celular
- Video de la teoría celular y escribir una síntesis de los aspectos más importantes en el mismo
La Célula y teoría celular
La célula (del latín cellula,
diminutivo de cella, ‘hueco’)1 es la unidad morfológica y funcional de todo
ser vivo. De hecho, la célula es el elemento de menor tamaño que puede
considerarse vivo.2 De este modo, puede clasificarse a los organismos vivos
según el número de células que posean: si solo tienen una, se les denomina
unicelulares (como pueden ser los protozoos o las bacterias, organismos
microscópicos); si poseen más, se les llama pluricelulares. En estos últimos el
número de células es variable: de unos pocos cientos, como en algunos
nematodos, a cientos de billones (1014), como en el caso del ser humano. Las
células suelen poseer un tamaño de 10 µm y una masa de 1 ng, si bien existen
células muchos mayores.
La aparición del primer organismo
vivo sobre la Tierra suele asociarse al nacimiento de la primera célula. Si
bien existen muchas hipótesis que especulan cómo ocurrió, usualmente se
describe que el proceso se inició gracias a la transformación de moléculas
inorgánicas en orgánicas bajo unas condiciones ambientales adecuadas; tras
esto, dichas biomoléculas se asociaron dando lugar a entes complejos capaces de
autorreplicarse. Existen posibles evidencias fósiles de estructuras celulares
en rocas datadas en torno a 4 o 3,5 miles de millones de años (giga-años o
Ga.).56nota 1 Se han encontrado evidencias muy fuertes de formas de vida
unicelulares fosilizadas en microestructuras en rocas de la formación Strelley
Pool, en Australia Occidental, con una antigüedad de 3,4 Ga. Se trataría de los
fósiles de células más antiguos encontrados hasta la fecha. Evidencias
adicionales muestran que su metabolismo sería anaerobio y basado en el sulfuro.
imales y vegetales, si bien se
incluyen además hongos y protistas.
Historia y teoría celular
La historia de la biología
celular ha estado ligada al desarrollo tecnológico que pudiera sustentar su
estudio. De este modo, el primer acercamiento a su morfología se inicia con la
popularización del microscopio rudimentario de lentes compuestas en el siglo
XVII, se suplementa con diversas técnicas histológicas para microscopía óptica
en los siglos XIX y XX y alcanza un mayor nivel resolutivo mediante los
estudios de microscopía electrónica, de fluorescencia y confocal, entre otros,
ya en el siglo XX. El desarrollo de herramientas moleculares, basadas en el
manejo de ácidos nucleicos y enzimas permitieron un análisis más exhaustivo a
lo largo del siglo XX.8
Robert Hooke, quien acuñó el
término «célula».
Las primeras aproximaciones al
estudio de la célula surgieron en el siglo XVII;9 tras el desarrollo a finales
del siglo XVI de los primeros microscopios.10 Estos permitieron realizar
numerosas observaciones, que condujeron en apenas doscientos años a un
conocimiento morfológico relativamente aceptable. A continuación se enumera una
breve cronología de tales descubrimientos:
1665: Robert Hooke publicó los
resultados de sus observaciones sobre tejidos vegetales, como el corcho,
realizadas con un microscopio de 50 aumentos construido por él mismo. Este
investigador fue el primero que, al ver en esos tejidos unidades que se
repetían a modo de celdillas de un panal, las bautizó como elementos de
repetición, «células» (del latín cellulae, celdillas). Pero Hooke solo pudo
observar células muertas por lo que no pudo describir las estructuras de su
interior.11
Década de 1670: Anton van
Leeuwenhoek observó diversas células eucariotas (como protozoos y
espermatozoides) y procariotas (bacterias).
1745: John Needham describió la
presencia de «animálculos» o «infusorios»; se trataba de organismos
unicelulares.
Dibujo de la estructura del
corcho observado por Robert Hooke bajo su microscopio y tal como aparece
publicado en Micrographia.
Década de 1830: Theodor Schwann
estudió la célula animal; junto con Matthias Schleiden postularon que las
células son las unidades elementales en la formación de las plantas y animales,
y que son la base fundamental del proceso vital.
1831: Robert Brown describió el
núcleo celular.
1839: Purkinje observó el
citoplasma celular.
1857: Kölliker identificó las
mitocondrias.
1858: Rudolf Virchow postuló que
todas las células provienen de otras células.
1860: Pasteur realizó multitud de
estudios sobre el metabolismo de levaduras y sobre la asepsia.
1880: August Weismann descubrió
que las células actuales comparten similitud estructural y molecular con
células de tiempos remotos.
1931: Ernst Ruska construyó el
primer microscopio electrónico de transmisión en la Universidad de Berlín.
Cuatro años más tarde, obtuvo una resolución óptica doble a la del microscopio
óptico.
1981: Lynn Margulis publica su
hipótesis sobre la endosimbiosis serial, que explica el origen de la célula
eucariota.12
Teoría celular
Artículo principal: Teoría
celular
El concepto de célula como unidad
anatómica y funcional de los organismos surgió entre los años 1830 y 1880,
aunque fue en el siglo XVII cuando Robert Hooke describió por vez primera la
existencia de las mismas, al observar en una preparación vegetal la presencia
de una estructura organizada que derivaba de la arquitectura de las paredes
celulares vegetales. En 1830 se disponía ya de microscopios con una óptica más
avanzada, lo que permitió a investigadores como Theodor Schwann y Matthias
Schleiden definir los postulados de la teoría celular, la cual afirma, entre
otras cosas:
Que la célula es una unidad
morfológica de todo ser vivo: es decir, que en los seres vivos todo está
formado por células o por sus productos de secreción.
Este primer postulado sería completado
por Rudolf Virchow con la afirmación Omnis cellula ex cellula, la cual indica
que toda célula deriva de una célula precedente (biogénesis). En otras
palabras, este postulado constituye la refutación de la teoría de generación
espontánea o ex novo, que hipotetizaba la posibilidad de que se generara vida a
partir de elementos inanimados.13
Un tercer postulado de la teoría
celular indica que las funciones vitales de los organismos ocurren dentro de
las células, o en su entorno inmediato, y son controladas por sustancias que
ellas secretan. Cada célula es un sistema abierto, que intercambia materia y
energía con su medio. En una célula ocurren todas las funciones vitales, de
manera que basta una sola de ellas para que haya un ser vivo (que será un individuo
unicelular). Así pues, la célula es la unidad fisiológica de la vida.
El cuarto postulado expresa que
cada célula contiene toda la información hereditaria necesaria para el control
de su propio ciclo y del desarrollo y el funcionamiento de un organismo de su
especie, así como para la transmisión de esa información a la siguiente
generación celular.14
Definición
Se define a la célula como la
unidad morfológica y funcional de todo ser vivo. De hecho, la célula es el
elemento de menor tamaño que puede considerarse vivo. Como tal posee una
membrana de fosfolípidos con permeabilidad selectiva que mantiene un medio
interno altamente ordenado y diferenciado del medio externo en cuanto a su
composición, sujeta a control homeostático, la cual consiste en biomoléculas y
algunos metales y electrolitos. La estructura se automantiene activamente
mediante el metabolismo, asegurándose la coordinación de todos los elementos
celulares y su perpetuación por replicación a través de un genoma codificado
por ácidos nucleicos. La parte de la biología que se ocupa de ella es la
citología.
Características
Las células, como sistemas
termodinámicos complejos, poseen una serie de elementos estructurales y
funcionales comunes que posibilitan su supervivencia; no obstante, los distintos
tipos celulares presentan modificaciones de estas características comunes que
permiten su especialización funcional y, por ello, la ganancia de
complejidad.15 De este modo, las células permanecen altamente organizadas a
costa de incrementar la entropía del entorno, uno de los requisitos de la
vida.16
Características estructurales
La existencia de polímeros como
la celulosa en la pared vegetal permite sustentar la estructura celular
empleando un armazón externo.
Individualidad: Todas las células
están rodeadas de una envoltura (que puede ser una bicapa lipídica desnuda, en
células animales; una pared de polisacárido, en hongos y vegetales; una
membrana externa y otros elementos que definen una pared compleja, en bacterias
Gram negativas; una pared de peptidoglicano, en bacterias Gram positivas; o una
pared de variada composición, en arqueas)9 que las separa y comunica con el
exterior, que controla los movimientos celulares y que mantiene el potencial de
membrana.
Contienen un medio interno acuoso,
el citosol, que forma la mayor parte del volumen celular y en el que están
inmersos los orgánulos celulares.
Poseen material genético en forma
de ADN, el material hereditario de los genes, que contiene las instrucciones
para el funcionamiento celular, así como ARN, a fin de que el primero se
exprese.17
Tienen enzimas y otras proteínas,
que sustentan, junto con otras biomoléculas, un metabolismo activo.
Características funcionales
Estructura tridimensional de una
enzima, un tipo de proteínas implicadas en el metabolismo celular.
Las células vivas son un sistema
bioquímico complejo. Las características que permiten diferenciar las células
de los sistemas químicos no vivos son:
Nutrición. Las células toman
sustancias del medio, las transforman de una forma a otra, liberan energía y
eliminan productos de desecho, mediante el metabolismo.
Crecimiento y multiplicación. Las
células son capaces de dirigir su propia síntesis. A consecuencia de los
procesos nutricionales, una célula crece y se divide, formando dos células, en
una célula idéntica a la célula original, mediante la división celular.
Diferenciación. Muchas células
pueden sufrir cambios de forma o función en un proceso llamado diferenciación
celular. Cuando una célula se diferencia, se forman algunas sustancias o
estructuras que no estaban previamente formadas y otras que lo estaban dejan de
formarse. La diferenciación es a menudo parte del ciclo celular en que las
células forman estructuras especializadas relacionadas con la reproducción, la
dispersión o la supervivencia.
Señalización. Las células
responden a estímulos químicos y físicos tanto del medio externo como de su
interior y, en el caso de células móviles, hacia determinados estímulos
ambientales o en dirección opuesta mediante un proceso que se denomina
quimiotaxis. Además, frecuentemente las células pueden interaccionar o
comunicar con otras células, generalmente por medio de señales o mensajeros
químicos, como hormonas, neurotransmisores, factores de crecimiento... en seres
pluricelulares en complicados procesos de comunicación celular y transducción
de señales.
Evolución. A diferencia de las
estructuras inanimadas, los organismos unicelulares y pluricelulares
evolucionan. Esto significa que hay cambios hereditarios (que ocurren a baja
frecuencia en todas las células de modo regular) que pueden influir en la
adaptación global de la célula o del organismo superior de modo positivo o
negativo. El resultado de la evolución es la selección de aquellos organismos
mejor adaptados a vivir en un medio particular.
Las propiedades celulares no
tienen por qué ser constantes a lo largo del desarrollo de un organismo:
evidentemente, el patrón de expresión de los genes varía en respuesta a
estímulos externos, además de factores endógenos.18 Un aspecto importante a
controlar es la pluripotencialidad, característica de algunas células que les
permite dirigir su desarrollo hacia un abanico de posibles tipos celulares. En
metazoos, la genética subyacente a la determinación del destino de una célula
consiste en la expresión de determinados factores de transcripción específicos
del linaje celular al cual va a pertenecer, así como a modificaciones
epigenéticas. Además, la introducción de otro tipo de factores de transcripción
mediante ingeniería genética en células somáticas basta para inducir la
mencionada pluripotencialidad, luego este es uno de sus fundamentos
moleculares.19
Tamaño, forma y función
Comparativa de tamaño entre
neutrófilos, células sanguíneas eucariotas (de mayor tamaño), y bacterias
Bacillus anthracis, procariotas (de menor tamaño, con forma de bastón).
El tamaño y la forma de las
células depende de sus elementos más periféricos (por ejemplo, la pared, si la
hubiere) y de su andamiaje interno (es decir, el citoesqueleto). Además, la
competencia por el espacio tisular provoca una morfología característica: por
ejemplo, las células vegetales, poliédricas in vivo, tienden a ser esféricas in
vitro.20 Incluso pueden existir parámetros químicos sencillos, como los
gradientes de concentración de una sal, que determinen la aparición de una
forma compleja.21
En cuanto al tamaño, la mayoría
de las células son microscópicas, es decir, no son observables a simple vista.
(un milímetro cúbico de sangre puede contener unos cinco millones de células) ,15
A pesar de ser muy pequeñas el tamaño de las células es extremadamente
variable. La célula más pequeña observada, en condiciones normales, corresponde
a Mycoplasma genitalium, de 0,2 μm, encontrándose cerca del límite teórico de
0,17 μm.22 Existen bacterias con 1 y 2 μm de longitud. Las células humanas son
muy variables: hematíes de 7 micras, hepatocitos con 20 micras, espermatozoides
de 53 μm, óvulos de 150 μm e, incluso, algunas neuronas de en torno a un metro.
En las células vegetales los granos de polen pueden llegar a medir de 200 a 300
μm
Respecto a las células de mayor
tamaño; por ejemplo los xenofióforos, 23 son foraminíferos unicelulares que
han desarrollado un gran tamaño, los cuales alcanzar tamaños macroscópicos
(Syringammina fragilissima alcanza los 20 cm de diámetro).24
Para la viabilidad de la célula y
su correcto funcionamiento siempre se debe tener en cuenta la relación
superficie-volumen.16 Puede aumentar considerablemente el volumen de la célula
y no así su superficie de intercambio de membrana lo que dificultaría el nivel
y regulación de los intercambios de sustancias vitales para la célula.
Respecto de su forma, las células
presentan una gran variabilidad, e, incluso, algunas no la poseen bien definida
o permanente. Pueden ser: fusiformes (forma de huso), estrelladas, prismáticas,
aplanadas, elípticas, globosas o redondeadas, etc. Algunas tienen una pared
rígida y otras no, lo que les permite deformar la membrana y emitir
prolongaciones citoplasmáticas (pseudópodos) para desplazarse o conseguir
alimento. Hay células libres que no muestran esas estructuras de desplazamiento
pero poseen cilios o flagelos, que son estructuras derivadas de un orgánulo
celular (el centrosoma) que dota a estas células de movimiento.2 De este modo,
existen multitud de tipos celulares, relacionados con la función que
desempeñan; por ejemplo:
Células contráctiles que suelen
ser alargadas, como las fibras musculares.
Células con finas prolongaciones,
como las neuronas que transmiten el impulso nervioso.
Células con microvellosidades o
con pliegues, como las del intestino para ampliar la superficie de contacto y
de intercambio de sustancias.
Células cúbicas, prismáticas o
aplanadas como las epiteliales que recubren superficies como las losas de un
pavimento.
Estudio de las células
Los biólogos utilizan diversos
instrumentos para lograr el conocimiento de las células. Obtienen información
de sus formas, tamaños y componentes, que les sirve para comprender además las
funciones que en ellas se realizan. Desde las primeras observaciones de
células, hace más de 300 años, hasta la época actual, las técnicas y los
aparatos se han ido perfeccionando, originándose una rama más de la Biología:
la Microscopía. Dado el pequeño tamaño de la gran mayoría de las células, el
uso del microscopio es de enorme valor en la investigación biológica. En la
actualidad, los biólogos utilizan dos tipos básicos de microscopio: los ópticos
y los electrónicos.
La célula procariota
Artículo principal: Célula
procariota
Las células procariotas son
pequeñas y menos complejas que las eucariotas. Contienen ribosomas pero carecen
de sistemas de endomembranas (esto es, orgánulos delimitados por membranas
biológicas, como puede ser el núcleo celular). Por ello poseen el material
genético en el citosol. Sin embargo, existen excepciones: algunas bacterias
fotosintéticas poseen sistemas de membranas internos.25 También en el Filo
Planctomycetes existen organismos como Pirellula que rodean su material
genético mediante una membrana intracitoplasmática y Gemmata obscuriglobus que
lo rodea con doble membrana. Esta última posee además otros compartimentos
internos de membrana, posiblemente conectados con la membrana externa del
nucleoide y con la membrana plasmática, que no está asociada a
peptidoglucano.262728 Estudios realizados en 2017, demuestran otra
particularidad de Gemmata: presenta estructuras similares al poro nuclear, en
la membrana que rodea su cuerpo nuclear.29
Por lo general podría decirse que
los procariotas carecen de citoesqueleto. Sin embargo se ha observado que
algunas bacterias, como Bacillus subtilis, poseen proteínas tales como MreB y
mbl que actúan de un modo similar a la actina y son importantes en la
morfología celular.30 Fusinita van den Ent, en Nature, va más allá, afirmando
que los citoesqueletos de actina y tubulina tienen origen procariótico.31
De gran diversidad, los
procariotas sustentan un metabolismo extraordinariamente complejo, en algunos
casos exclusivo de ciertos taxa, como algunos grupos de bacterias, lo que
incide en su versatilidad ecológica.13 Los procariotas se clasifican, según
Carl Woese, en arqueas y bacterias.32
Arqueas
Artículo principal: Arquea
Estructura bioquímica de la
membrana de arqueas (arriba) comparada con la de bacterias y eucariotas (en
medio): nótese la presencia de enlaces éter (2) en sustitución de los tipo
éster (6) en los fosfolípidos.
Las arqueas poseen un diámetro
celular comprendido entre 0,1 y 15 μm, aunque las formas filamentosas pueden
ser mayores por agregación de células. Presentan multitud de formas distintas:
incluso las hay descritas cuadradas y planas.33 Algunas arqueas tienen
flagelos y son móviles.
Las arqueas, al igual que las
bacterias, no tienen membranas internas que delimiten orgánulos. Como todos los
organismos presentan ribosomas, pero a diferencia de los encontrados en las
bacterias que son sensibles a ciertos agentes antimicrobianos, los de las
arqueas, más cercanos a los eucariotas, no lo son. La membrana celular tiene
una estructura similar a la de las demás células, pero su composición química
es única, con enlaces tipo éter en sus lípidos.34 Casi todas las arqueas
poseen una pared celular (algunos Thermoplasma son la excepción) de composición
característica, por ejemplo, no contienen peptidoglicano (mureína), propio de
bacterias. No obstante pueden clasificarse bajo la tinción de Gram, de vital
importancia en la taxonomía de bacterias; sin embargo, en arqueas, poseedoras
de una estructura de pared en absoluto común a la bacteriana, dicha tinción es
aplicable pero carece de valor taxonómico. El orden Methanobacteriales tiene
una capa de pseudomureína, que provoca que dichas arqueas respondan como
positivas a la tinción de Gram.3536 37
Como en casi todos los
procariotas, las células de las arqueas carecen de núcleo, y presentan un solo
cromosoma circular. Existen elementos extracromosómicos, tales como plásmidos.
Sus genomas son de pequeño tamaño, sobre 2-4 millones de pares de bases.
También es característica la presencia de ARN polimerasas de constitución
compleja y un gran número de nucleótidos modificados en los ácidos
ribonucleicos ribosomales. Por otra parte, su ADN se empaqueta en forma de
nucleosomas, como en los eucariotas, gracias a proteínas semejantes a las
histonas y algunos genes poseen intrones.38 Pueden reproducirse por fisión
binaria o múltiple, fragmentación o gemación.
Bacterias
Artículo principal: Bacteria
Estructura de la célula procariota.
Las bacterias son organismos
relativamente sencillos, de dimensiones muy reducidas, de apenas unas micras en
la mayoría de los casos. Como otros procariotas, carecen de un núcleo
delimitado por una membrana, aunque presentan un nucleoide, una estructura
elemental que contiene una gran molécula generalmente circular de ADN.1739
Carecen de núcleo celular y demás orgánulos delimitados por membranas
biológicas.40 En el citoplasma se pueden apreciar plásmidos, pequeñas
moléculas circulares de ADN que coexisten con el nucleoide y que contienen
genes: son comúnmente usados por las bacterias en la parasexualidad
(reproducción sexual bacteriana). El citoplasma también contiene ribosomas y
diversos tipos de gránulos. En algunos casos, puede haber estructuras
compuestas por membranas, generalmente relacionadas con la fotosíntesis.9
Poseen una membrana celular
compuesta de lípidos, en forma de una bicapa y sobre ella se encuentra una
cubierta en la que existe un polisacárido complejo denominado peptidoglicano;
dependiendo de su estructura y subsecuente su respuesta a la tinción de Gram,
se clasifica a las bacterias en Gram positivas y Gram negativas. El espacio
comprendido entre la membrana celular y la pared celular (o la membrana
externa, si esta existe) se denomina espacio periplásmico. Algunas bacterias
presentan una cápsula. Otras son capaces de generar endosporas (estadios
latentes capaces de resistir condiciones extremas) en algún momento de su ciclo
vital. Entre las formaciones exteriores propias de la célula bacteriana
destacan los flagelos (de estructura completamente distinta a la de los
flagelos eucariotas) y los pili (estructuras de adherencia y relacionadas con
la parasexualidad).9
La mayoría de las bacterias
disponen de un único cromosoma circular y suelen poseer elementos genéticos
adicionales, como distintos tipos de plásmidos. Su reproducción, binaria y muy
eficiente en el tiempo, permite la rápida expansión de sus poblaciones,
generándose un gran número de células que son virtualmente clones, esto es,
idénticas entre sí.38
La célula eucariota
Artículo principal: Célula
eucariota
Las células eucariotas son el
exponente de la complejidad celular actual.15 Presentan una estructura básica
relativamente estable caracterizada por la presencia de distintos tipos de
orgánulos intracitoplasmáticos especializados, entre los cuales destaca el
núcleo, que alberga el material genético. Especialmente en los organismos
pluricelulares, las células pueden alcanzar un alto grado de especialización.
Dicha especialización o diferenciación es tal que, en algunos casos, compromete
la propia viabilidad del tipo celular en aislamiento. Así, por ejemplo, las
neuronas dependen para su supervivencia de las células gliales.13 Por otro
lado, la estructura de la célula varía dependiendo de la situación taxonómica
del ser vivo: de este modo, las células vegetales difieren de las animales, así
como de las de los hongos. Por ejemplo, las células animales carecen de pared
celular, son muy variables, no tiene plastos, puede tener vacuolas pero no son
muy grandes y presentan centríolos (que son agregados de microtúbulos
cilíndricos que contribuyen a la formación de los cilios y los flagelos y
facilitan la división celular). Las células de los vegetales, por su lado,
presentan una pared celular compuesta principalmente de celulosa, disponen de
plastos como cloroplastos (orgánulo capaz de realizar la fotosíntesis),
cromoplastos (orgánulos que acumulan pigmentos) o leucoplastos (orgánulos que
acumulan el almidón fabricado en la fotosíntesis), poseen vacuolas de gran
tamaño que acumulan sustancias de reserva o de desecho producidas por la célula
y finalmente cuentan también con plasmodesmos, que son conexiones
citoplasmáticas que permiten la circulación directa de las sustancias del citoplasma
de una célula a otra, con continuidad de sus membranas plasmáticas.41
Diagrama de una célula animal.
(1. Nucléolo, 2. Núcleo, 3. Ribosoma, 4. Vesícula, 5. Retículo endoplasmático
rugoso, 6. Aparato de Golgi, 7. Citoesqueleto (microtúbulos), 8. Retículo
endoplasmático liso, 9. Mitocondria, 10. Vacuola, 11. Citoplasma, 12. Lisosoma.
13. Centríolos.).
Diagrama de una célula vegetal
Compartimentos
Las células son entes dinámicos,
con un metabolismo celular interno de gran actividad cuya estructura es un
flujo entre rutas anastomosadas. Un fenómeno observado en todos los tipos
celulares es la compartimentalización, que consiste en una heterogeneidad que
da lugar a entornos más o menos definidos (rodeados o no mediante membranas
biológicas) en las cuales existe un microentorno que aglutina a los elementos
implicados en una ruta biológica.42 Esta compartimentalización alcanza su
máximo exponente en las células eucariotas, las cuales están formadas por
diferentes estructuras y orgánulos que desarrollan funciones específicas, lo
que supone un método de especialización espacial y temporal.2 No obstante,
células más sencillas, como los procariotas, ya poseen especializaciones
semejantes.43
Membrana plasmática y superficie
celular
Artículo principal: Membrana
plasmática
La composición de la membrana
plasmática varía entre células dependiendo de la función o del tejido en la que
se encuentre, pero posee elementos comunes. Está compuesta por una doble capa
de fosfolípidos, por proteínas unidas no covalentemente a esa bicapa, y por
glúcidos unidos covalentemente a lípidos o proteínas. Generalmente, las
moléculas más numerosas son las de lípidos; sin embargo, las proteínas, debido
a su mayor masa molecular, representan aproximadamente el 50 % de la masa de la
membrana.42
Un modelo que explica el
funcionamiento de la membrana plasmática es el modelo del mosaico fluido, de J.
S. Singer y Garth Nicolson (1972), que desarrolla un concepto de unidad
termodinámica basada en las interacciones hidrófobas entre moléculas y otro
tipo de enlaces no covalentes.44
Esquema de una membrana celular.
Se observa la bicapa de fosfolípidos, las proteínas y otras moléculas asociadas
que permiten las funciones inherentes a este orgánulo.
Dicha estructura de membrana
sustenta un complejo mecanismo de transporte, que posibilita un fluido
intercambio de masa y energía entre el entorno intracelular y el externo.42
Además, la posibilidad de transporte e interacción entre moléculas de células
aledañas o de una célula con su entorno faculta a estas poder comunicarse
químicamente, esto es, permite la señalización celular. Neurotransmisores,
hormonas, mediadores químicos locales afectan a células concretas modificando
el patrón de expresión génica mediante mecanismos de transducción de señal.45
Sobre la bicapa lipídica,
independientemente de la presencia o no de una pared celular, existe una matriz
que puede variar, de poco conspicua, como en los epitelios, a muy extensa, como
en el tejido conjuntivo. Dicha matriz, denominada glucocalix (glicocáliz), rica
en líquido tisular, glucoproteínas, proteoglicanos y fibras, también interviene
en la generación de estructuras y funciones emergentes, derivadas de las
interacciones célula-célula.13
Estructura y expresión génica
Artículo principal: Expresión
génica
El ADN y sus distintos niveles de
empaquetamiento.
Las células eucariotas poseen su
material genético en, generalmente, un solo núcleo celular, delimitado por una
envoltura consistente en dos bicapas lipídicas atravesadas por numerosos poros
nucleares y en continuidad con el retículo endoplasmático. En su interior, se
encuentra el material genético, el ADN, observable, en las células en interfase,
como cromatina de distribución heterogénea. A esta cromatina se encuentran
asociadas multitud de proteínas, entre las cuales destacan las histonas, así
como ARN, otro ácido nucleico.46
Dicho material genético se
encuentra inmerso en una actividad continua de regulación de la expresión
génica; las ARN polimerasas transcriben ARN mensajero continuamente, que,
exportado al citosol, es traducido a proteína, de acuerdo a las necesidades
fisiológicas. Asimismo, dependiendo del momento del ciclo celular, dicho ADN
puede entrar en replicación, como paso previo a la mitosis.38 No obstante, las
células eucarióticas poseen material genético extranuclear: concretamente, en
mitocondrias y plastos, si los hubiere; estos orgánulos conservan una
independencia genética parcial del genoma nuclear.4748
Síntesis y degradación de
macromoléculas
Dentro del citosol, esto es, la
matriz acuosa que alberga a los orgánulos y demás estructuras celulares, se
encuentran inmersos multitud de tipos de maquinaria de metabolismo celular:
orgánulos, inclusiones, elementos del citoesqueleto, enzimas... De hecho, estas
últimas corresponden al 20 % de las enzimas totales de la célula.13
Estructura de los ribosomas; 1)
subunidad mayor, 2) subunidad menor.
Imagen de un núcleo, el retículo
endoplasmático y el aparato de Golgi; 1, Núcleo. 2, Poro nuclear.3, Retículo
endoplasmático rugoso (REr).4, Retículo endoplasmático liso (REl). 5, Ribosoma
en el RE rugoso. 6, Proteínas siendo transportadas.7, Vesícula (transporte). 8,
Aparato de Golgi. 9, Lado cis del aparato de Golgi.10, Lado trans del aparato
de Golgi.11, Cisternas del aparato de Golgi.
Ribosoma: Los ribosomas, visibles
al microscopio electrónico como partículas esféricas,49 son complejos
supramoleculares encargados de ensamblar proteínas a partir de la información
genética que les llega del ADN transcrita en forma de ARN mensajero. Elaborados
en el núcleo, desempeñan su función de síntesis de proteínas en el citoplasma.
Están formados por ARN ribosómico y por diversos tipos de proteínas.
Estructuralmente, tienen dos subunidades. En las células, estos orgánulos
aparecen en diferentes estados de disociación. Cuando están completos, pueden
estar aislados o formando grupos (polisomas). También pueden aparecer asociados
al retículo endoplasmático rugoso o a la envoltura nuclear.38
Retículo endoplasmático: El
retículo endoplasmático es orgánulo vesicular interconectado que forma
cisternas, tubos aplanados y sáculos comunicados entre sí. Intervienen en
funciones relacionadas con la síntesis proteica, glicosilación de proteínas,
metabolismo de lípidos y algunos esteroides, detoxificación, así como el
tráfico de vesículas. En células especializadas, como las miofibrillas o
células musculares, se diferencia en el retículo sarcoplásmico, orgánulo
decisivo para que se produzca la contracción muscular.15
Aparato de Golgi: El aparato de
Golgi es un orgánulo formado por apilamientos de sáculos denominados
dictiosomas, si bien, como ente dinámico, estos pueden interpretarse como
estructuras puntuales fruto de la coalescencia de vesículas.5051 Recibe las
vesículas del retículo endoplasmático rugoso que han de seguir siendo
procesadas. Dentro de las funciones que posee el aparato de Golgi se encuentran
la glicosilación de proteínas, selección, destinación, glicosilación de lípidos
y la síntesis de polisacáridos de la matriz extracelular. Posee tres compartimientos;
uno proximal al retículo endoplasmático, denominado «compartimento cis», donde
se produce la fosforilación de las manosas de las enzimas que han de dirigirse
al lisosoma; el «compartimento intermedio», con abundantes manosidasas y
N-acetil-glucosamina transferasas; y el «compartimento o red trans», el más
distal, donde se transfieren residuos de galactosa y ácido siálico, y del que
emergen las vesículas con los diversos destinos celulares.13
Lisosoma: Los lisosomas son
orgánulos que albergan multitud de enzimas hidrolíticas. De morfología muy
variable, no se ha demostrado su existencia en células vegetales.13 Una
característica que agrupa a todos los lisosomas es la posesión de hidrolasas
ácidas: proteasas, nucleasas, glucosidasas, lisozima, arilsulfatasas, lipasas,
fosfolipasas y fosfatasas. Procede de la fusión de vesículas procedentes del
aparato de Golgi, que, a su vez, se fusionan en un tipo de orgánulo denominado
endosoma temprano, el cual, al acidificarse y ganar en enzimas hidrolíticos, pasa
a convertirse en el lisosoma funcional. Sus funciones abarcan desde la
degradación de macromoléculas endógenas o procedentes de la fagocitosis a la
intervención en procesos de apoptosis.52
La vacuola regula el estado de
turgencia de la célula vegetal.
Vacuola vegetal: Las vacuolas
vegetales, numerosas y pequeñas en células meristemáticas y escasas y grandes
en células diferenciadas, son orgánulos exclusivos de los representantes del
mundo vegetal. Inmersas en el citosol, están delimitadas por el tonoplasto, una
membrana lipídica. Sus funciones son: facilitar el intercambio con el medio
externo, mantener la turgencia celular, la digestión celular y la acumulación
de sustancias de reserva y subproductos del metabolismo.41
Inclusión citoplasmática: Las inclusiones
son acúmulos nunca delimitados por membrana de sustancias de diversa índole,
tanto en células vegetales como animales. Típicamente se trata de sustancias de
reserva que se conservan como acervo metabólico: almidón, glucógeno,
triglicéridos, proteínas... aunque también existen de pigmentos.13
Conversión energética
El metabolismo celular está
basado en la transformación de unas sustancias químicas, denominadas
metabolitos, en otras; dichas reacciones químicas transcurren catalizadas
mediante enzimas. Si bien buena parte del metabolismo sucede en el citosol,
como la glucólisis, existen procesos específicos de orgánulos.45
Modelo de una mitocondria: 1,
membrana interna; 2, membrana externa; 3, cresta mitocondrial; 4, matriz
mitocondrial.
Mitocondria: Las mitocondrias son
orgánulos de aspecto, número y tamaño variable que intervienen en el ciclo de
Krebs, fosforilación oxidativa y en la cadena de transporte de electrones de la
respiración. Presentan una doble membrana, externa e interna, que dejan entre
ellas un espacio perimitocondrial; la membrana interna, plegada en crestas
hacia el interior de la matriz mitocondrial, posee una gran superficie. En su
interior posee generalmente una sola molécula de ADN, el genoma mitocondrial,
típicamente circular, así como ribosomas más semejantes a los bacterianos que a
los eucariotas.13 Según la teoría endosimbiótica, se asume que la primera
protomitocondria era un tipo de proteobacteria.53
Estructura de un cloroplasto.
Cloroplasto: Los cloroplastos son
los orgánulos celulares que en los organismos eucariotas fotosintéticos se
ocupan de la fotosíntesis. Están limitados por una envoltura formada por dos
membranas concéntricas y contienen vesículas, los tilacoides, donde se
encuentran organizados los pigmentos y demás moléculas implicadas en la
conversión de la energía lumínica en energía química. Además de esta función,
los plastidios intervienen en el metabolismo intermedio, produciendo energía y
poder reductor, sintetizando bases púricas y pirimidínicas, algunos aminoácidos
y todos los ácidos grasos. Además, en su interior es común la acumulación de
sustancias de reserva, como el almidón.13 Se considera que poseen analogía con
las cianobacterias.54
Modelo de la estructura de un
peroxisoma.
Peroxisoma: Los peroxisomas son
orgánulos muy comunes en forma de vesículas que contienen abundantes enzimas de
tipo oxidasa y catalasa; de tan abundantes, es común que cristalicen en su
interior. Estas enzimas cumplen funciones de detoxificación celular. Otras
funciones de los peroxisomas son: las oxidaciones flavínicas generales, el
catabolismo de las purinas, la beta-oxidación de los ácidos grasos, el ciclo
del glioxilato, el metabolismo del ácido glicólico y la detoxificación en
general.13 Se forman de vesículas procedentes del retículo endoplasmático.55
Citoesqueleto
Artículo principal: Citoesqueleto
Las células poseen un andamiaje
que permite el mantenimiento de su forma y estructura, pero más aún, este es un
sistema dinámico que interactúa con el resto de componentes celulares generando
un alto grado de orden interno. Dicho andamiaje está formado por una serie de
proteínas que se agrupan dando lugar a estructuras filamentosas que, mediante
otras proteínas, interactúan entre ellas dando lugar a una especie de retículo.
El mencionado andamiaje recibe el nombre de citoesqueleto, y sus elementos
mayoritarios son: los microtúbulos, los microfilamentos y los filamentos
intermedios.2nota 25657
Microfilamentos: Los
microfilamentos o filamentos de actina están formados por una proteína
globular, la actina, que puede polimerizar dando lugar a estructuras
filiformes. Dicha actina se expresa en todas las células del cuerpo y
especialmente en las musculares ya que está implicada en la contracción
muscular, por interacción con la miosina. Además, posee lugares de unión a ATP,
lo que dota a sus filamentos de polaridad.58 Puede encontrarse en forma libre
o polimerizarse en microfilamentos, que son esenciales para funciones celulares
tan importantes como la movilidad y la contracción de la célula durante la
división celular.50
Citoesqueleto eucariota:
microfilamentos en rojo, microtúbulos en verde y núcleo en azul.
Microtúbulos: Los microtúbulos
son estructuras tubulares de 25 nm de diámetro exterior y unos 12 nm de
diámetro interior, con longitudes que varían entre unos pocos nanómetros a
micrómetros, que se originan en los centros organizadores de microtúbulos y que
se extienden a lo largo de todo el citoplasma. Se hallan en las células
eucariotas y están formadas por la polimerización de un dímero de dos proteínas
globulares, la alfa y la beta tubulina. Las tubulinas poseen capacidad de unir
GTP.250 Los microtúbulos intervienen en diversos procesos celulares que
involucran desplazamiento de vesículas de secreción, movimiento de orgánulos,
transporte intracelular de sustancias, así como en la división celular (mitosis
y meiosis) y que, junto con los microfilamentos y los filamentos intermedios,
forman el citoesqueleto. Además, constituyen la estructura interna de los
cilios y los flagelos.250
Filamentos intermedios: Los
filamentos intermedios son componentes del citoesqueleto. Formados por
agrupaciones de proteínas fibrosas, su nombre deriva de su diámetro, de 10 nm,
menor que el de los microtúbulos, de 24 nm, pero mayor que el de los
microfilamentos, de 7 nm. Son ubicuos en las células animales, y no existen en
plantas ni hongos. Forman un grupo heterogéneo, clasificado en cinco familias:
las queratinas, en células epiteliales; los neurofilamentos, en neuronas; los
gliofilamentos, en células gliales; la desmina, en músculo liso y estriado; y
la vimentina, en células derivadas del mesénquima.13
Micrografía al microscopio
electrónico de barrido mostrando la superficie de células ciliadas del epitelio
de los bronquiolos.
Centríolos: Los centríolos son
una pareja de estructuras que forman parte del citoesqueleto de células
animales. Semejantes a cilindros huecos, están rodeados de un material proteico
denso llamado material pericentriolar; todos ellos forman el centrosoma o
centro organizador de microtúbulos que permiten la polimerización de
microtúbulos de dímeros de tubulina que forman parte del citoesqueleto. Los
centríolos se posicionan perpendicularmente entre sí. Sus funciones son
participar en la mitosis, durante la cual generan el huso acromático, y en la
citocinesis,59 así como, se postula, intervenir en la nucleación de
microtúbulos.6061
Cilios y flagelos: Se trata de
especializaciones de la superficie celular con motilidad; con una estructura
basada en agrupaciones de microtúbulos, ambos se diferencian en la mayor
longitud y menor número de los flagelos, y en la mayor variabilidad de la
estructura molecular de estos últimos.13
Comentarios
Publicar un comentario